COP20 – Brasil ayudará a otros países a combatir la deforestación amazónica

Los 30 años largos de experiencia que tiene Brasil en la lucha contra la deforestación se replicarán en otros países amazónicos. En Lima (Perú), durante la XX Conferencia Internacional sobre Cambio Climático (COP 20), Cop 20el gobierno brasileño y el Banco Brasileño de Desarrollo (BNDES) presentaron un plan para implementar sistemas de vigilancia en colaboración con la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA).

Según el secretario general de OTCA, el surinamés Robby Dewnarain Ramlakhan, ya se ha realizado una inversión de 8 millones de dólares a través de Amazon Fund, una reserva de 800 millones de dólares gestionada por el BNDES para apoyar proyectos en Brasil y otros países de la cuenca amazónica.

Estos recursos no son reembolsables, es decir, no son préstamos. Anunciado en un evento al que asistieron delegaciones de Brasil y Perú, el proyecto planea crear salas de observación de datos de satélites, la formación de 150 técnicos y la compra de equipos para los otros siete estados miembros de OTCA.

Además, la iniciativa pretende trazar un mapa histórico de la selva amazónica en toda su extensión, que cubra el periodo entre 2000 y 2010. A diferencia de Brasil, que ha estado vigilando la deforestación desde 1988, los demás países aún están desarrollando su base de datos histórica de la selva. OTCA replicará la metodología que ya usa el Instituto Brasileño de Investigación Espacial, responsable de calcular la tasa oficial de deforestación en la Amazonía brasileña.

«Cada país tiene sus particularidades. En Perú, un 90% de la deforestación está repartida en zonas de menos de una hectárea, que son difíciles de supervisar», dice Gustavo Suárez, coordinador del Programa Nacional de Conservación de Bosques de Perú. En Brasil, la mayor parte de la deforestación afecta a grandes áreas (ver el mapa de la deforestación, abajo).

Bosques en recuperación

El mismo día, la ministra brasileña de Medioambiente, Izabella Teixeira, dio una charla en el plenario de la Conferencia, y de nuevo alabó las acciones que su país lleva a cabo para reducir la deforestación. Como ejemplo del compromiso de Brasil con la reducción de los gases de efecto invernadero, mencionó las últimas cifras anunciadas por su gobierno: una disminución del 18% en 2014.

El cambio de uso de la tierra (incendios forestales, deforestación) sigue siendo la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero en Brasil. La constante reducción de la deforestación coloca al país en una cómoda posición en las negociaciones climáticas, ya que actualmente la ONU está elaborando un nuevo acuerdo que mitigue las causas y efectos del calentamiento global. El próximo año, en París, (COP 21), se espera la firma de otro tratado con nuevos objetivos.

«No solo se ha reducido la tasa de deforestación en un 82% en los últimos 10 años, sino que también observamos un proceso sustancial de regeneración forestal», dijo la ministra. Se refirió a la información publicada hace unas semanas por el sistema TerraClass de INPE, según la cual el 23% de la tierra deforestada de la Amazonía cuenta con bosques en recuperación. «Esto significa que Brasil ha dejado de emitir 650 millones de toneladas de carbono al año».

Fuente: globalvoicesonline.org

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