El Senado convirtió a las 00.54 del jueves en ley el pago a los holdouts

El Senado aprobó la ley que habilita el pago a los holdouts y fondos buitres por una amplia mayoría, con 54 votos a favor, mientras que por el rechazo se expresaron 16 senadores, hubo dos ausentes.

La sesión comenzó a las 11:50 y el debate tuvo como eje central de los argumentos a favor la existencia de una sentencia judicial firme en contra de la postura Argentina y la necesidad de volver a los mercados internacionales de crédito para “financiar obras de infraestructura”.

En tanto, los senadores que se pronunciaron en contra pusieron el énfasis en la hipótesis de que el Gobierno podría haber seguido negociando para lograr mejores condiciones y en el rechazo a un nuevo endeudamiento externo.

El radical Julio Cobos abrió el debate y señaló que la necesidad de aprobar el acuerdo se basa principalmente en que el litigio con los fondos buitre llevó al establecimiento de medidas cautelares que le impiden a la Argentina pagar a los bonistas que entraron en los canjes de 2005 y 2010.

En tanto, la santacruceña María Ester Labado, del PJ-FPV, defendió su dictamen de minoría en rechazo al acuerdo con los fondos buitre: “En lugar de estar acordando con ellos los deberíamos estar denunciando, porque son usureros, hacen terrorismo financiero”, afirmó. También advirtió que el Gobierno “violó leyes en vigencia” al negociar con los fondos buitre, en referencia a las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, que impiden al país ofrecer mejores condiciones a los holdouts que a los bonistas que entraron en los canjes.

Por su parte, el salteño Rodolfo Urtubey habló como miembro informante de los senadores del PJ-FPV que votaron a favor del proyecto y subrayó que existen “razones políticas” para acompañar la ley que “tienen que ver con superar esta situación de minusvalía que implica el default”. “Néstor Kirchner dijo que los muertos no pagan. Con esa crudeza quería decir que en 2003 la Argentina no podía pagar. Tengo que decir, y en honor a lo que fue nuestro Gobierno, que la Argentina en 2016 no está muerta, puede pagar”, agregó el senador.

Los encendidos cierres confluyeron extrañamente en una unidad de criterios de un voto afirmativo, por lo menos en lo general. Adolfo Rodríguez Saá (San Luis) se sumó a los planteos técnicos de su compañera de bloque, Liliana Negre de Alonso, pero anticipó que ambos votarían a favor del proyecto en general y luego rechazarían algunos artículos puntuales. Luego, pasó a hacer su show: sacó un cuerpo de fotocopias más grande que una guía telefónica para leer la letra chica del acuerdo, abrió el tomo 11 de las obras completas de Juan Domingo Perón para hacer una cita y aseguró que el endeudamiento votado equivale a 4.000 videos de “La Rosadita”.

Luego le llegó el turno al jefe del bloque PJ-FpV Miguel Ángel Pichetto. Aunque el límite máximo para los discursos era de 20 minutos, el rionegrino habló casi 50. Nadie interrumpió su mensaje, que tuvo críticas tanto para el gobierno nacional como para quienes votarían en contra del acuerdo.

El senador aclaró que sólo hablaba en nombre de una parte de su bloque, ya que todos tenían libertad de acción y un grupo prefería votar en contra del proyecto: “Pero yo considero fundamental resolver esta cuestión pendiente para hacer un aporte al país”. En su mensaje, el histórico senador celebró los numerosos cambios que la Cámara de Diputados hizo al borrador original, reclamó que el Gobierno le pida la renuncia al Procurador del Tesoro, Carlos Balbín, y destacó que la presentación Amicus Curiae que el gobierno de Barack Obama hizo ante los tribunales de los EEUU será clave para destrabar la causa judicial.

Luego, arremetió contra quienes aseguran que la ley aprobada implica un nuevo endeudamiento para el país: “Anoche yo miraba por TV que en un canal de noticias se decía que la argentina volvía a endeudarse. Están equivocados. Tienen un problema de formación. La Auditoría General de la Nación tiene registrada la deuda. En el cierre de cuentas de 2014 era 11.532 millones de dólares. No es una nueva deuda. Lo que estamos haciendo es emitir bonos a 10 y 30 años para conseguir efectivo y tratar de resolver el tema de la deuda. No aumentarla”.

Para cerrar, Pichetto eligió una cita del autor Marcos Aguinis. “Dicen que la culpa es un problema cristiano. Pero yo no tengo ese problema. Voto con convicción”, concluyó.

El radical Ángel Rozas tuvo a su cargo el último discurso de la noche: “Algunos quieren vincular este tema con temas ideológicos. Esta noche alguien va a decir “gran victoria” para que otros tengan una derrota. De ningún modo. Este no es un problema exclusivo de Mauricio Macri o los gobernadores. Es un problema del país”. “No es cierto que tengamos varias opciones. Tenemos una sola, que es arreglar o arreglar”, dijo.

Por último, contra quienes pidieron mayores garantías para votar el proyecto, apuntó: “No hay nadie que pueda garantizar que mañana cualquier tenedor pueda plantear un litigio. Ahora, que prospere es otra cosa. Y tampoco se puede garantizar que pueda prosperar algún litigio”.

Los ausentes al momento de votar fueron dos senadores que iban a votar en contra, uno de ellos fue Fernando “Pino” Solanas quien pidió ser uno de los primeros en tomar la palabra. El senador de Proyecto Sur expuso sus razones para rechazar el nuevo endeudamiento para el país, pero pidió disculpas por no poder quedarse a votar en contra del proyecto: a fines del año pasado aceptó participar de un seminario en la Universidad de Pittsburgh y su vuelo hacia Estados Unidos partía antes de que terminara la sesión.

Tampoco estuvo presente otra senadora que pensaba votar en contra del acuerdo. Se trata de la legisladora de la Coalición Cívica-ARI, Magdalena Odarda (Río Negro). Según explicó a través de un comunicado, debió quedarse en reposo en Córdoba, donde fue sometida a una cirugía el martes de esta semana.

La abultada mayoría a favor del proyecto fue producto de que más de la mitad de los 42 senadores que integran el bloque PJ-FPV, presidido por Miguel Ángel Pichetto, votaron en consonancia con el pedido de los gobernadores que días atrás respaldaron masivamente la iniciativa.

El oficialismo sumó a sus 15 votos propios los de aliados como el bonaerense Jaime Linares, del GEN, los tres senadores del interbloque UNA, la salteña Cristina Fiore, el Interbloque Federal y la veintena del PJ-FPV. El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo ratifica el acuerdo que selló el Gobierno de Mauricio Macri con los acreedores que quedaron afuera de los canjes de 2005 y 2010, entre ellos los fondos buitre.

A última hora del miércoles se hizo presente el ministro de Economía, Alfonso Prat-Gay. El funcionario seguir en vivo y en directo el último tramo del debate junto al presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó.

En la sesión también estuvo el senador Carlos Menem. El ex presidente casi no se presentó por la Cámara alta mientras el kirchnerismo fue gobierno, pero este martes bajó al recinto para participar de la votación. Los primeros minutos del debate los siguió desde su banca en el extremo derecho de la primera fila, cerca del bloque PJ-FpV. Luego, se retiró y recién volvió sobre el final para votar a favor del endeudamiento

El respaldo obtenido en ambas cámaras autoriza al Poder Ejecutivo a pagar 11.684 millones de dólares en efectivo para cerrar el litigio, que se recaudaran mediante la colocación de bonos por 12.500 millones de dólares con el fin de que el excedente pueda cubrir a los bonistas que todavía no entraron en el acuerdo. Para cumplir con ese pago, la iniciativa deroga las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, normas sancionadas durante el gobierno kirchnerista que impiden mejores ofertas de pago a los bonistas que no entraron a los canjes de 2005 y 2010.

Además, se prorroga la cesión de jurisdicción a los tribunales de Nueva York para dirimir futuros litigios y se crea una comisión bicameral para seguir el pago de deuda externa.
Fuente: saladeprensa.net

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