En 2015 estudiar en Santa Fe costará, en promedio, $6·000

A medida que se acerca el fin de año, muchas familias con hijos que aspiran a continuar sus estudios superiores en la capital provincial empiezan a analizar los costos y a buscar un lugar en el cual hospedar a los jóvenes.Acreditar Para 2015, en función de la devaluación sufrida a principios de este año y de la inflación acumulada, los números serán mayores a los que se estimaron para 2014. El total calculado es 6.469 pesos.

Cabe recordar que el año pasado, a principios de enero, Diario UNO había hecho el relevamiento sobre los mismos rubros y había obtenido un total de 3.700 pesos, y apenas un mes después –tras la devaluación– el Observatorio Social de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) ya había calculado más de 5.400 pesos. Por lo tanto, las cifras van en consonancia con el impacto de la inflación en el costo de vida de los santafesinos y ha ido en consonancia con la inflación acumulada este año.
El primer rubro que se debe analizar es el del hospedaje. En función de los costos que supone instalarse en otra ciudad para estudiar es importante aclarar que no todos los jóvenes pueden acceder a esa oportunidad; por lo tanto, quienes lo hacen son, en su gran mayoría, personas con un pasar económico que les permite buscar ciertas comodidades.

Las inmobiliarias dan cuenta de que la mayoría de los jóvenes buscan departamentos de un dormitorio en la zona de las universidades o bien en aquellos barrios en los que la frecuencia y variedad de las líneas de transporte les permite “tomarse el colectivo cerca”. En ese sentido, la zona entre bulevares sigue siendo la más demandada al igual que los departamentos de un dormitorio. Sin embargo, quienes aspiran a conseguir uno deben empezar cuanto antes la búsqueda y armarse de paciencia porque no hay muchas opciones en el mercado.

“Son los más buscados”, reconoció Carlos Costa, de Costa Propiedades, pero aclaró: “No solo por los estudiantes. Hay muchas personas solas que también los buscan. Hay muchos jóvenes viviendo solos”. En cuanto a los costos, hace un año esos departamentos se conseguían por un pago mensual de 2.000 pesos, hoy hay que pensar en gastar entre 2.600 y 2.800 por el mismo inmueble. A eso hay que sumarle las expensas que pueden oscilar –dependiendo de si tiene ascensor, seguridad o portero– de 40 a 500 pesos o más. Además hay que estimar una actualización, cuando se cumple un año de contrato, de un 30 por ciento en promedio.

Al respecto, Costa señaló que, cada vez más, los padres de los jóvenes que vienen a estudiar a la capital provincial consultan por la seguridad de la zona en la que van a alquilar y de los edificios en particular.

Sobre las recomendaciones para quienes aún no iniciaron la búsqueda, Costa señaló que no se debe dejar pasar mucho tiempo porque no hay demasiada oferta. “Sucede que algunos avisan que cuando venza el contrato van a mudarse pero después analizan los costos del traslado y otros gastos y deciden quedarse. Con lo cual, ese inmueble que iba a estar disponible, ya no está”, explicó.

Cabe recordar que, para ahorrar en los costos del servicio de una inmobiliaria, muchos optan por alquilar de manera particular a los propietarios de los inmuebles. En esos casos la búsqueda debe hacerse aún con más tiempo porque las ofertas aparecen y desaparecen de los clasificados con mucha rapidez. En todos los casos hay que tener en cuenta otros gastos como el consumo de electricidad, gas y agua; y los servicios que se deseen incorporar como la televisión por cable, internet y la telefonía (fija o por celular). Todo eso puede hacer un monto extra mensual de 900 pesos.

Otra de las opciones que se analizan de manera cada vez más habitual son las pensiones. Y en ese punto el ahorro puede ser grande ya que la habitación, dependiendo de si es compartida o no y de las comodidades que ofrece la pensión, puede ir desde los 900 a los 1.800 pesos. De todas maneras, en este punto es importante aclarar que antes de confirmar la reserva, al igual que con los departamentos, es necesario visitar el inmueble y constatar que todo esté en regla.

Trasladarse, el otro gran gasto
Al margen de que muchos busquen alojamiento cerca de las universidades o institutos, una importante parte de los establecimientos educativos de nivel superior se ubican en zonas en las que no hay una gran oferta de alquileres o bien, como en el caso de la ciudad universitaria, incluso alojándose cerca se debe utilizar un colectivo para llegar.

Por eso, el otro gasto importante que se debe tener en cuenta es el traslado en colectivo. El pasaje para estudiantes cuesta este año tres pesos, un 25 por ciento más que hace un año. Si se consideran dos pasajes por día (ida y vuelta) y 21 viajes al mes (descontando los fines de semana y algún otro día que no se curse), se llega a un total de 126 pesos mensuales.

Además, al tratarse de jóvenes cuyas familias y parte de sus amigos residen en otra localidad, es necesario considerar que, al menos, una vez al mes deberán viajar a sus ciudades o pueblos de origen. Para quienes residen en la provincia existe el beneficio del medio boleto estudiantil, lo que alivia sustancialmente el bolsillo.

Un pasaje a Rafaela ronda los 56 pesos y a Reconquista se consiguen desde 160 pesos. Si se paga ida y vuelta serían 112 y 320 pesos, respectivamente, si no se contara con el beneficio del medio boleto. De todas maneras, los pasajes tienen más de un 30 por ciento de incremento respecto a hace un año.
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Más cálculos
La alimentación de los estudiantes es otro tema importante, tomando en cuenta los montos que maneja la Universidad Nacional del Litoral a través de su comedor universitario y del Observatorio Social, se puede estimar que el gasto promedio rondará los 2.000 pesos.

También hay que calcular el gasto en fotocopias, apuntes y otros materiales de estudio. En este punto aquellas carreras que requieran más utilización de útiles como las vinculadas al diseño, la arquitectura o el arte tendrán más gastos. Sin embargo, si se calculan las fotocopias –y se toman como parámetro aquellas dependientes de los centros de estudiantes y/o autogestionadas por los estudiantes– el impacto es mucho menor. Es que si en una fotocopiadora privada la carilla puede estar hasta un peso, en las de los estudiantes el costo es, en promedio, de 30 centavos. Por lo tanto, se puede calcular un gasto promedio de 200 pesos.

Por último, hay que considerar destinar un poco de dinero al entretenimiento. Si bien siempre hay opciones gratuitas o más económicas, la entrada a un boliche está 60 pesos y una bebida dentro ronda los 40 pesos; un fútbol 5 ronda los 20 pesos por jugador y la entrada al cine cuesta 63 pesos. Por lo tanto, se puede estimar unos 183 pesos para darse esos pequeños gustos. Hace un año esas mismas actividades costaban un 45 por ciento menos.

Así que quienes estén pensando en instalarse en Santa Fe para cursar sus estudios superiores deberán considerar todos estos gastos y ver cuáles son las opciones que existen para ahorrar y repartir gastos.

Fuente: derf.com.ar

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