En el debate, Macri y Massa evitaron la confrontación y eligieron cuestionar a Scioli

De izquierda a derecha, el segundo era el atril vacío, ubicado entre Massa y Adolfo Rodríguez Saá (Compromiso Federal). Fue el que, curiosamente, mayor cantidad de citas requirió a lo largo de la noche. Debate

Ninguno de los cinco expositores obvió recordar el faltazo de Scioli, con el guiño de los organizadores de Argentina Debate que dotó de 30 segundos extra a cada uno para hablar exclusivamente del candidato del Frente para la Victoria (FPV).

Para Massa, “Scioli nos faltó el respeto a todos no viniendo”. “Su silencio es una burla a la sociedad y pido que los segundos que me quedan sean plasmados en silencio”, agregó, lo que fue aceptado por la organización.

“Se ve que en el kirchnerismo están con problemas para definir quién, en el supuesto caso de ganar las elecciones, va a gobernar”, buscó chicanear Macri. “Estamos hablando de un fantasma escondido atrás del atril”, agregó Stolbizer. Ni los moderadores esquivaron esto. Marcelo Bonelli, una de las caras visibles del Grupo Clarín, usó su tiempo para presentar los distintos temas de discusión para imprimir su propia opinión. “La economía está estancada, con desajustes económicos graves” arrancó el periodista, por caso, el bloque sobre Economía y Desarrollo Humano.

Macri no empezó de la mejor manera. Fue el primero en tomar el escenario y lo hizo confundiendo su puesto. También fue el primero en sentir un cimbronazo. Luego de exponer sus propuestas económicas —sólo promesas genéricas como llegar al índice de pobreza cero, impulsar las economías regionales o lanzar un plan gigante de infraestructura—, Stolbizer lo encaró con el escándalo de los contratos del Gobierno de la Ciudad que estallaron con el caso de Fernando Niembro.

Del Caño fue quien acertó con mayor precisión a Massa con dos frases contundentes. Una fue al recordarle que “quiere que el Ejército vaya a los barrios pobres, cuando los narcos se esconden en Nordelta”, el barrio privado más grande de Tigre y el que más se expandió durante su estadía como intendente; la siguiente, fue al preguntarle por qué impulsa el presentismo para docentes cuando él mismo, como diputado, faltó a casi todas las votaciones del Congreso.

Casi sobre el final, llegó el turno de la repregunta de Massa a Macri. Y los que esperaban temperatura se quedaron con las ganas. “Mauricio, hoy todos tuvimos una muestra grande de convivencia”, arrancó el ex jefe de Gabinete, antes de preguntarle si estaba dispuesto a lograr un acuerdo político para poner fin a la corrupción. El líder de PRO, tras recodarle sus “diez años en el kirchnerismo”, aceptó el convite. Así evidenciaron un pacto tácito de no agresión que ninguno quebró ni los escasos cruces que permitió la organización.
Fuente:treslineas.com.ar

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