Exaltación de Lilita: Fernando Sánchez aceitará la pelea entre Ceo´s y políticos Por Ignacio Zuleta

En medio de la batucada ruidosa del cierre de listas, el gobierno produjo un cambio sustancial en el vértice del poder: un delegado de Elisa Carrió asumirá en el cargo más alto en el área presidencial de un aliado del Pro. Fernando Sánchez tendrá a su cargo una subsecretaría de Estado en Jefatura de Gabinete. Allí tendrá que mejorar la relación entre los tecnócratas y los políticos, separados hoy por una brecha que le hace pagar al gobierno altos costos hacia adentro hacia afuera.

Esa decisión implica una incorporación plena de la Coalición Cívica a la mesa chica de la presidencia, con un nivel de formalidad que no tiene el ex senador radical Ernesto Sanz. A diferencia de Sánchez, Sanz no tiene designación – es decir ni firma, ni sueldo ni misión y funciones – aunque permanece en la intimidad del poder y participa de las principales discusiones del gabinete.

A diferencia de Sánchez, Sanz no tiene mandato del partido para esa función en la alianza de gobierno. Quien sí tiene chapa en la Jefatura de Gabinete y pertenece al radicalismo orgánico, es Maximiliano Castillo, que es Subsecretario de Evaluación del Presupuesto Nacional. Ha sido asesor del bloque UCR de diputados que conduce Mario Negri, a quien reporta, pero es un técnico, no un político.

La exaltación de Sánchez, además de ser una incorporación de la CC al nivel más alto del gobierno, es una maniobra de fidelización de Lilita. La diputada es socia fundadora de Cambiemos, con carné de socia vitalicia, pero genera situaciones fuera del control de Olivos. Sus peleas con Ricardo Lorenzetti, los entornistas como los espías de Gustavo Arribas y Daniel Angelici, y con socios del radicalismo muy cercanos al corazón de Macri, como el propio Sanz, generan pánico en la mesa chica y el fantasma de la chachificaciónde Lilita (en alusión al portazo de Chacho Álvarez que le clavó la puntilla final a De la Rúa).

Es una quimera imaginar eso, pero la ligereza política de algunos inquilinos del área presidencial les hace creer esa y muchas fantasías más. Tener en el cerebro de la administración al principal lugarteniente de ella los tranquiliza a todos. Sánchez compartirá tareas con el tridente que integra la Comisión de Vigilancia sobre Carrió que integran José Torello, Mario Quintana y Fabián Rodríguez Simón, Son los interlocutores fieles de ella con Macri, cultivan su amistad y actúan como mediadores amistosos en las crisis de pareja.

La función de Sánchez es un modelo para armars. Había recibido la propuesta de Mario Quintana de dejar la actual banca por la Capital – le vence en diciembre – para irse a Jefatura hace varios meses. Este funcionario lo llamó el jueves para que concretase el pase.

El diputado lo consultó con Lilita, que estaba aún en Brasil. La diputada suele tomar distancia del teatro de operaciones en cada cierre de listas, y había viajado después de haber dejado por escrito los acuerdos sobre candidaturas. En la revisión de la lista, conservó el puesto de Sánchez (tercero) para un propia tropa, el abogado Juan Manuel López, que es jefe de asesores del bloque de la CC. Es el responsable de las investigaciones del bloque que alimentan las denuncias sobre las que basa su estrategia. Quienes lo conocen señalan su afición especial por la política de patrullero.

Sánchez está hace 21 años en el Congreso, como funcionario y legislador, siempre al lado de Lilita. Hasta ahora ha sido el jefe del bloque de la CC y conduce junto a Mario Negri (UCR) y Nicolás Massot el interbloque de Cambiemos. Tiene una expertise especial en los skills de convivencia con Carrió y la representa en negociaciones clave, como la discusión de proyectos en comisiones del Congreso o las iniciativas internacionales ante la OCDE.

Hasta el fin de semana no tenía definida la fecha de asunción. Podría ocurrir esta semana, después de las PASO, o recién después de las elecciones de octubre. Puede ser útil en el nuevo cargo, pero es imprescindibe en su tarea actual en el Congreso.

Tampoco recibió precisiones sobre el rango y misión expresa de la carteta que ocupará. Sí sabe cuál es la misión principal: mejorar las relaciones políticas entre Olivos y el Congreso. El interbloque que conduce Negri ha sido víctima de desaires notables por parte de la casa de gobierno, que tomó decisiones sin discutir las consecuencias que después los legisladores oficialistas debieron salir a respaldar.

Entre esos resbalones figuran el anuncio de una baja de las jubilaciones que se conoció en medio de una sesión de diputados al fines del año pasado, las tribulaciones de un presunto entendimiento entre Susana Malcorra y el gobierno inglés para hablar de Malvinas, la eliminación de las pensiones para discapacitados o el reemplazo de la canciller por Jorge Faurie.

Todas esas decisiones las conocieron los legisladores por la prensa sin previo aviso. También se quejaron de que el gobierno conociese los resultados de las investigaciones de Panama Papers o del entuerto del Correo, y no les advirtiesen a sus aliados políticos antes de las publicaciones que gatillaron escándalos que, también, debió amortiguar el ala política.

De paso, sacarlo Fernando Sánchez de la lista de candidatos, le quita un flanco de ataque a sus adversarios: fue el segundo de Martín Lousteau en las elecciones a jefe porteño en 2015 y ahora se enfrentaría con él por una banca. Doblete.

La intención de exaltarla a Lilita al primer nivel de la administración se prueba con que la CC proveyese el reemplazo de Sánchez y que el pase no afectase las pretensiones electorales de su sector. En este cierre de listas la CC es uno de los beneficiarios directos porque por la posición de sus candidatos le permitirá duplicar la cantidad de diputados nacionales que tiene hoy.

Cuando Sanchez renuncie, estará en condiciones de entrar al Congreso otro radical. Es el economista Adrián Ramós, vinculado a Ernesto Sanz. Es quien sigue en la nómina de electos por el sello UNEN para el mandato 2013-2017. Hoy tiene un cargo de director en el Grupo Bapro, en donde se dedica a supervisar las colocaciones financieras.

No parece que le convenga mucho dejar ese cargo poderosísimo, salvo que el partido se lo reclame para aumentar el número de legisladores del bloque UCR. Si no acepta la banca hasta diciembre, le sigue en la lista María Verónica Gómez, socialista y que es candidata a una banca de legisladora en la lista de Lousteau para octubre próximo.

La UCR volvería a recuperar esa banca si ella se hace a un lado. Entraría Raúl Gámez, el presidente del club Vélez Sarfield, que juega hoy cerca de Lousteau. Su opinión sobre Macri quedó más que clara en enero pasado cuando dijo que “Es un hijo de puta, un sinvergüenza”. Que se arreglen entre ellos, que ya son grandes.
Fuente: bairesparatodos.com.ar

You May Also Like