General Motors acelera los trabajos para desarrollar el proyecto Fénix

General Motors acelera el ritmo de los trabajos de ampliación en la planta de Alvear en el marco del proyecto Fénix, que contempla una inversión de 740 millones de dólares para desarrollar un nuevo modelo global y fabricar motores de aluminio última generación.GM

Más de 1.500 personas trabajaron durante enero en el complejo Chevrolet, en el período en que se extendió la parada de producción del Corsa, para avanzar en la construcción. En julio próximo prevén realizar un raid similar, con la intención de que en el último trimestre del año estén dadas las condiciones para producir los primeros pilotos del nuevo auto. La perspectiva es que la versión definitiva salga de la línea a fines del primer trimestre de 2016.

La inversión en el Proyecto Fénix superará en dos años, el monto invertido en la planta de Alvear desde mediados de los 90, cuando la compañía retornó al país. En la firma aseguran que tanto el sistema de producción como los productos finales que saldrán del proyecto Fénix constituyen un salto tecnológico de magnitud en la industria automotriz. “Inagura una nueva etapa de la industria en Argentina”, subrayan.

El nuevo modelo, del cual se prevén producir 80 mil unidades anuales, será exportado casi en su totalidad a Brasil. Los motores se venderán también a Europa. El desarrollo del plan involucra importantes innovaciones en la planta, tanto en el sistema de ensamble, como de pintura.

Dólares. Este salto es el que GM intenta hacer valer a la hora de la negociación permanente entablada con el gobierno nacional para hacerse de los dólares necesarios para importar los equipos que demanda el proyecto.

La restricción externa fue el principal condicionante de la industria automotriz durante el 2014. Este impacto comenzó a sentirse ya en los últimos meses de 2013 cuando se frenó la importación de autos. Los modelos importados son los que hacen diferencia en el mercado. De hecho, GM retrocedió el año pasado en el market share por este corte.

Este ingreso se fue liberando a cuentagotas en 2014, cuando la limitación pasó a ser la provisión de dólares para la importación tanto de vehículos como de piezas.

La discusión por las divisas fue la más importante para la industria automotriz durante el año pasado. Más allá de que la caída de la demanda interna encontró un piso cuando el lanzamiento de Procreauto devolvió a los clientes a las concesionarias, las fábricas ataron su actividad en el año a la pelea para mantener un flujo de divisas que les permita mantener los procesos productivos, en una línea intensiva en materia de importaciones.

Sin aportes de las casas matrices en ese sentido, la puja se focalizó entre las terminales, los ministerio de Industria y Economía, y el Banco Central. En medio de la escasez, se acordaron pautas objetivas por las cuales el gobierno distribuye 100 millones de dólares mensuales para todo el sector, que se reparten según la participación del mercado.

En GM consideran que en un mercado normal, las necesidades son de 250 millones de dólares. Aunque saludan tener un grado de previsibilidad, aspiran a ampliar el cupo actual. Sin freno importador y con reservas algo más holgadas, confían en que ese alivio va a llegar. En el caso de Chevrolet, las ventas aumentaron 15 por ciento en volumen en enero respecto del mismo período del año anterior, merced a una base de comparación muy baja. Igual, les alcanzó para volver al segundo lugar del ránking.

Perspectivas. La planta de Alvear produce a 26 autos por hora, el ritmo al que ajustaron la fabricación luego de la parada de planta de mediados del año pasado. Trabaja en dos turnos con un plantel estable del personal. No prevén modificaciones en ese aspecto. Las perspectivas para 2015 son de un mercado similar o algo más bajo que el año pasado. La incertidumbre viene de Brasil. El estancamiento del país vecino se reflejó hasta ahora en una leve baja en las exportaciones.

De mantenerse estas variables, el foco de la compañía estará puesto en el avance del proyecto Fénix. En las próximas semanas pretenden cerrar filas también el frente laboral. Empiezan a negociar con Smata la renovación del acuerdo firmado en su momento, que estableció una actualización trimestral de salarios en base ala inflación dictada por una consultora independiente.

Fuente: lacapital.com.ar

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