Hallan evidencias del virus del Zika en las lágrimas de ratones

Investigadores de la Escuela Universitaria de Medicina de Washington han dado un paso de gigante relacionado con el virus del zika, cuya incidencia en los adultos es leve pero que provoca malformaciones en los fetos en el caso de contraerlo mujeres embarazadas.

Los expertos han encontrado evidencias que confirman que el virus del zika puede vivir en los ojos y han identificado material genético del virus concretamente en las lágrimas.

El estudio, publicado el 6 de septiembre en Cell Reports, describe el efecto de la infección del virus en los ojos de fetos de ratón, los recién nacidos y adultos.

“Nuestro estudio sugiere que el ojo podría ser un reservorio para el virus Zika”, ha explicado el doctor Michael S. Diamond, uno de los autores principales del estudio . Según ha revelado, “debemos tener en cuenta si las personas con zika tienen virus infecciosos en sus ojos y el tiempo que persiste en realidad”, ha explicado.

Por eso, los investigadores están planeando ahora estudios complementarios en pacientes humanos infectados con el virus para ver si efectivamente hay un comportamiento especial del virus vinculado a las lágrimas.

En concreto, para determinar el efecto que tiene la infección del zika en el ojo, los investigadores infectaron ratones adultos bajo la piel – similar a la forma en que los seres humanos son infectados por los mosquitos – y encontraron virus vivo en los ojos siete días más tarde.

Estas observaciones confirman que el virus es capaz de viajar hasta la vista. Lo que no se sabe con certeza aún es cuál es la ruta a través de la que viaja el virus, aunque se baraja que pueda hacer el cruce de la barrera sangre-retina que separa el ojo de la circulación sanguínea, viajando a lo largo del nervio óptico que conecta el cerebro y el ojo, o alguna otra ruta.
El ojo, lo más débil

Se da la circunstancia de que el ojo es una de las partes del cuerpo donde el sistema inmunitario es menos activo. En consecuencia , las infecciones veces persisten en el ojo a pesar de que hayan sido erradicadas o desaparecido del resto del cuerpo. “Estamos planificando estudios en seres humanos para averiguar si el virus infeccioso persiste en la córnea o en otras parates del ojo, porque eso tendría implicaciones para el trasplante de córnea”, ha contado Rajendra S. Apte, profesor, oftalmólogo y el otro autor principal del estudio .
Fuente: 20minutos.es

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