La actitud hacia Rusia divide al ‘gobierno mundial’

Este año, a la cumbre del enigmático club asistieron políticos como la jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, el embajador de China en EEUU, Cui Tiankai, el ex secretario de Estado de EEUU Henry Kissinger y exdirectores de la CIA como John O. Brennan y David Petraeus.

El nuevo presidente de EEUU, Donald Trump, estará en el foco de los temas a discutir. ¿A qué se debe tanta atención?

De acuerdo con varios medios de comunicación, es posible que las medidas políticas aplicadas por el presidente estadounidense hayan provocado preocupación en las elites de EEUU y las de la UE.

Parece que el enfoque proteccionista de Donald Trump sobre la economía de EEUU y el comercio global representa un desafío para los ‘globalistas’.

Las elites políticas europeas tienen serias razones para estar descontentos con el presidente estadounidense. Durante su primer viaje a Europa, Donald Trump demandó a los aliados de la OTAN que pagaran por su porcentaje en el bloque militar.

Al mismo tiempo el político se abstuvo de comprometerse a implementar la defensa colectiva, prevista en el artículo 5 del Tratado de Washington —el cual fue firmado en 1949 y que se considera como la base de la OTAN—.

Asimismo, Trump anunció que Washington se retiraría del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

Como resultado de estas medidas políticas, el presidente estadounidense ocupa un lugar preponderante en las discusiones del club Bilderberg.

El periódico británico The Guardian bromea con que la conferencia del club secreto es el único lugar donde el mandatario estadounidense puede escuchar la frase “estás despedido”.

Es la razón por la que la Casa Blanca tomó muy en serio la reunión y envió a su consejero en materia de seguridad nacional, H. R. McMaster, al secretario de Comercio, Wilbur Ross, y a la subsecretaria adjunta del presidente ante el Consejo de Seguridad Nacional, Nadia Schadlow.

Entre otros temas, los participantes del club abordaron el problema del futuro de la UE, la guerra mediática, y el lugar de Rusia en el orden mundial.

A pesar de esta lista, parece que los organizadores de la cumbre de Bilderberg olvidaron invitar a representantes de Rusia. En cambio, invitaron a Stephen Kotkin, conocido historiador y el autor de una biografía sobre el líder soviético Iósif Stalin.

Según el periódico ruso Vzglyad, todos sus artículos sobre Rusia han sido escritos con base en un mismo esquema: al principio Kotkin somete a duras críticas al llamado estado totalitario de Rusia, pero en apartados finales, y de manera cautelosa, alude a que Rusia es un gran país y a que Occidente tiene que llegar a un acuerdo con Moscú.

Por lo tanto, el también politólogo admite que la expansión de la OTAN fue un error estratégico e incluso considera que es posible que la comunidad internacional reconozca la reunificación con Crimea, informa el medio ruso.

En general, Kotkin propone al ‘gobierno en la sombra’ tomar el camino de una “difícil negociación”, dado que la política de contención inminentemente está llevando a un callejón sin salida.

El club Bilderberg nació en 1952 en los Países Bajos. Su primera reunión se realizó en el hotel Bilderberg, de donde toma su nombre. Consiste de una serie de reuniones informales entre políticos y empresarios en la que se elaboran recomendaciones de la agenda mundial. Muchos expertos consideran que las conferencias de Bilderberg promocionan las ideas ‘globalistas’.

Las decisiones que se toman en estas reuniones no tienen carácter jurídico y tampoco son de obligatorio cumplimiento. No obstante, debido al hecho de que son tomadas por altos funcionarios y personas cercanas al poder, la importancia de estas decisiones es enorme.
Fuente: mundo.sputniknews.com

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