La detención de Lascurain sacude a la Unión Industrial Argentina

Si bien el apoyo de Lascurain al gobierno de Cristina Kirchner lo había dejado con pocos amigos dentro de la UIA, nadie se esperaba una medida tan drástica para alguien que siempre estuvo a disposición de la Justicia y, de hecho, se apersonó en Comodoro Py antes de que la Policía Federal fuera a buscarlo.

Y si bien en la oposición ya sostienen que se trata de una venganza de Macri porque consideran cuanto menos sugestiva la coincidencia entre la prisión preventiva de uno de sus miembros y el cruce con la UIA, en la gremial industrial se cuidan de no usar la palabra “vendetta” para no complicar más el vínculo. Lo que sí comentan entre ellos es que no les parece que la causa ameritara mandarlo a Lascurain a prisión antes del juicio.

Mauricio Macri y Marcos Peña ya habían sido extremadamente críticos del empresariado local en la última reunión de Gabinete ampliado en el Centro Cultural Kirchner (CCK), encuentro en el que cuestionaron con actitud al “círculo rojo” y los medios -como parte de un mismo dispositivo- que dificultaba la percepción de la gente sobre el buen momento del país, con sus diagnósticos críticos.

Días después fue el ministro de Producción, Francisco Cabrera, el que se encargó de transmitir ese malestar públicamente, al acusar a los empresarios de no tener una “agenda seria” y conminarlos a “llorar” menos e invertir y competir más.

Las suspicacias se agudizan porque el Gobierno hizo trascender mediante Télam que en la reunión de gabinete de este martes el presidente Macri respaldó a Cabrera, a quien felicitó por sus recientes declaraciones críticas hacia los empresarios nacionales: “A mí me encantó lo que dijiste”, dijo el jefe de Estado a Cabrera en felicitación ante todos los miembros del gabinete reunidos hoy en Casa de Gobierno, según informó la agencia oficial.

Para los industriales las cosas no son “tan así”. “La verdad es que somos un grupo muy amplio y mientras a un tercio de la economía le está yendo muy bien, en especial los sectores vinculados a la construcción, hay un tercio al que no le está yendo ni bien ni mal y hay otro tercio que la está pasando mal entre el atraso cambiario y la apertura de las exportaciones, me refiero más que nada a la textil y la industria del calzado, pero no son las únicas”, confió un representante sectorial.

Y si bien en líneas generales, la UIA viene mostrando puertas afuera el apoyo y la coincidencia con los trazos más gruesos de la política económica de Macri, las rispideces se observan en la “sintonía fina”, donde los industriales sienten que, si bien los cuadros técnicos del gobierno entienden e identifican las necesidades sectoriales, estas necesidades no tienen eco en las esferas más altas, que están impregnadas de “una visión menos industrialista y que cree que con encaminar algunas variables macro en el mediano plazo ya se soluciona todo”.

Esto lo expuso con claridad José Urtubey, otro hombre de la UIA, cuando salió a bajarle el tono a la disputa con Cabrera y a explicar que la macroeconomía de Macri no es la panacea ni tierra fértil para las inversiones, algo que en el fondo el Gobierno ya sabe porque la famosa lluvia de inversiones no llegó, pese a que los inversores en el extranjero apoyen el sentido de las reformas. Y es que, “aunque bien encaminadas, todavía falta”.
Fuente: bairesparatodos.com.ar

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