Las Farc admiten tener en su poder al general Álzate

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia admitieron que tienen en su poder al general del Ejército Rubén Darío Álzate, cuya retención ocasionó la peor crisis del proceso de paz que adelanta la nación sudamericana desde hace dos años con los rebeldes, que abrieron las puertas a una posible negociación para que se destraben los diálogos que Juan Manuel Santos suspendiera. NEGOCIADORES DE LAS FARC APELAN A TREGUA BILATERAL ANTE SECUESTRO DE GENERAL

Los rebeldes también dijeron que una situación como esta captura, aparentemente fortuita, no se hubiera dado si se hubiera pactado un cese al fuego bilateral entre las partes durante las negociaciones de paz, algo que el Gobierno ha rechazado en el pasado.

“Tenemos la disposición de esta delegación de paz de contribuir a una pronta y sensata solución de este problema y que los diálogos deben continuar”, dijo el comandante rebelde Pablo Catatumbo a periodistas luego de que se conociera un comunicado del grupo insurgente en el que reconocía que un frente guerrillero tiene prisionero a Álzate.

Aunque no ofreció detalles de la captura, indicó que el militar fue tomado prisionero “sin usar la violencia” y en el mismo “teatro de operaciones” que tenía bajo su mando.

Catatumbo anticipó que la negociación y los acuerdos para lograr una salida a esta situación no se darán en Cuba, sino en Colombia, donde se encuentra el presidente y los máximos dirigentes de las Farc.

“En manos del presidente Santos está conversar allá en Colombia sobre la situación”, dijo Catatumbo, quien sostuvo que espera una explicación creíble de parte del Gobierno sobre por qué un militar de tan alto rango se encontraba sin custodia y fuera de todo protocolo en la zona en la que fue retenido.

Álzate es comandante de Fuerza de Tarea Titán, un grupo formado por 2,500 oficiales del Ejército y la Marina cuya misión es combatir a los rebeldes y a grupos narcotraficantes en zonas remotas o selváticas como el Chocó, provincia en la que fue retenido el alto mando militar.

“Es la primera vez que un general de la República y del Ejército es capturado por la insurgencia”, dijo Catatumbo, el alias de guerra de Jorge Torres Victoria, que aseguró que Álzate es uno de los uniformados “más importantes dentro de la concepción contrainsurgente que tienen las fuerzas militares en Colombia”.

Un comunicado previo de los rebeldes informó que un frente guerrillero de las Farc interceptó “en uno de los retenes móviles que mantienen a orillas del río Atrato, el bote en que se trasladaba el señor Brigadier General del Ejército Nacional, en servicio activo”. Fue retenido junto a una mujer y otro soldado el domingo cuando viajaban en una embarcación de alta velocidad en el Chocó, a unos 310 kilómetros al oeste de Bogotá.

El Gobierno colombiano no ha dado respuesta a Catatumbo. En una alocución presidencial televisada al país, Santos le pidió a la guerrilla que demostrara su compromiso con el proceso de paz liberando a Álzate.

El mandatario reiteró que mientras el general no sea liberado los negociadores del Gobierno no viajarán a La Habana para continuar con las conversaciones que intentan poner fin a un conflicto armado de medio siglo.

“A las Farc les exijo, y no solo yo: se los exige nuestra nación y toda la comunidad internacional, que demuestren su voluntad de paz con acciones y no solo con palabras”, sostuvo Santos en la alocución de 5 minutos.

Santos ordenó a la cúpula militar colombiana investigar cómo y por qué Álzate, de 55 años y 31 años de servicio militar, supuestamente infringió las normas castrenses y viajó a la peligrosa zona vestido de civil y sin guardaespaldas.

Álzate es uno de los militares más condecorados de Colombia. Es graduado de la Escuela de Guerra del Ejército de Estados Unidos y de la Escuela del Estado en Kansas. Anteriormente supervisó la unidad antisecuestros de las fuerzas armadas colombianas.

La declaración de los rebeldes aseguró que se respetará “la vida e integridad física y moral” de los prisioneros, pero advirtió sobre la hostilidad que existe entre el uniformado y los rebeldes.

Santos guarda silencio, mientras la sociedad pide la liberación del general

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, guardó silencio sobre los suspendidos diálogos de paz en una jornada marcada por el llamado de diversos sectores de la sociedad a la liberación del general Rubén Darío Alzate, retenido con dos acompañantes por las Farc.

Después del terremoto político, Santos optó por guardar un silencio que fue llenado por el llamado unánime a la liberación del general y sus acompañantes emitido por sectores de la sociedad colombiana.

En la esfera política, las comisiones de Paz del Senado y la Cámara de Representantes, que engloban a legisladores de todos los colores políticos, emitieron una declaración de cuatro puntos en la que piden la inmediata libertad del general Alzate.

Los empresarios colombianos, por su parte, hablaron a través del Consejo Gremial, que agrupa a las 21 patronales más poderosas del país, para afirmar que respaldan las medidas del Gobierno a fin de conseguir la liberación de Alzate y sus acompañantes.

Fuente: panamaamerica.com.pa

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