Macri y Schiaretti cobijaron a Mestre ante el desafío de UTA

Los sindicalistas colectivros de la ciudad de Córdoba se quedaron hasta sin la protección de la UTA Nacional: “De persistir los trabajadores en el incumplimiento al acatamiento de las directivas de nuestra entidad, quedarán fuera de la cobertura gremial de UTA, debiendo asumir las consecuencias de su incorrecto proceder. Por ello y en este acto, solicitamos a nuestro afiliados que depongan la actitud”, advirtió la entidad sindical nacional mediante un comunicado a los choferes de huelga.

La UTA, que mantiene intervenida la seccional cordobesa, destacó que desde el principio del conflicto “sentó postura por el cumplimiento de la conciliación obligatoria dispuesta por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Córdoba, en estricto apego a la ley y el reconocimiento de la autoridad”.

Por lo tanto. responsabilizó directamente a algunos delegados gremiales locales por haber “expuesto a los trabajadores y afiliados a la confusión e incumplimiento, con consecuencias sumamente perjudiciales a éstos, como lo es la pérdida de la fuente de trabajo”.

“El delegado de Autobuses Córdoba, Marcelo Marín, pecó por sincero. “Estamos cansados”, había dicho apenas terminó el acto organizado en la tarde de ayer (lunes 12/06), frente a la sede de UTA Córdoba. Nadie duda de la tenacidad del representante de UTA que jaqueó el sistema de transporte de la ciudad por ocho días consecutivos. Aunque, su confesión apareció como anticipo del repliegue y aumentó las dudas sobre su real poder en el control de la huelga. Un indicio: fue el titular del Surrbac, Mauricio Saillén, quien confirmó el final del paro.

Los referentes de los choferes asumieron la derrota. En la sede del Ministerio de Trabajo, mantuvieron una conversación con un funcionario del ministro Omar Sereno donde se comprometieron a retomar el servicio, este martes. Las contradicciones reclamaron su imperio y se abrió un manto de dudas sobre la prestación del servicio público para la jornada.

Delegados afirmaron a sus representados que se dejarían sin efecto los despidos y no habría quitas salariales por los días no trabajados. Completaron el anuncio con la disposición de trasladar de manera gratuita a los vecinos.

Calificadas fuentes de la cartera laboral, municipio e interventores de UTA tenían una versión bastante diferente. Aseguraban que se trató de una rendición incondicional para retomar el diálogo. Las diferencias no son menores. El municipio y las empresas privadas ratificaron los despidos y el paró resucitó.

Al cierre de esta edición, Gustavo Mira, vicepresidente de Fetap, contradijo a los delegados. Afirmó que no habrá reincorporaciones y negó la gratuidad del servicio. Igual postura manifestó el secretario de Gobierno de la Municipalidad, Javier Bee Sellares. “Desconocemos el acta. No tiene vigencia porque es del día jueves y las condiciones cambiaron”, confirmó el funcionario mestrista.

Anoche, Marín se hizo cargo de su picardía. No tuvo más remedio que asumir la responsabilidad por los afiliados de UTA que quedaron en la calle. La improvisación fue el sello de los caciques del paro y los golpes de suerte ya no los acompañaron. Como corolario, a juzgar por los contrapuntos recientes, tampoco fueron eficientes a la hora de buscar una salida al escollo del que fueron artífices.

La única certeza es que los delegados quedaron sin opción más que pedir a gritos el fin del conflicto. No parecían asomar recursos novedosos para mantener el “ánimo combativo” entre los activistas. (…)”.

El presidente del interbloque Cambiemos en la Cámara de Diputados, Mario Negri (UCR-Córdoba), destacó la unidad del arco político de su provincia ante la crisis que provocó el paro de transporte público de pasajeros, que duró 8 días consecutivos.

Negri participó de una reunión en la gobernación junto al titular del Ejecutivo provincial, Juan Schiaretti, al intendente Mestre, legisladores nacionales de todos los bloques políticos y organizaciones de la sociedad civil.

“El gobierno provincial mandará una ley a la Legislatura a fin de llenar un vacío legal y darle competencia al Ministerio de Trabajo sobre conflictos esenciales. A nivel nacional, informé como presidente del interbloque Cambiemos que habrá sesión especial en la que pedimos tratar una serie de cambios a la Ley N°25.877 de Ordenamiento del Régimen Laboral. En especial modificaciones al artículo 24 para redefinir qué se entiende por servicios esenciales. Actualmente no está establecido entre los mismos el servicio de transporte público de pasajeros y eso es lo que pretendemos hacer con estos cambios a la ley”, explicó Negri.

“Han quedado 2 proyectos listos para ser tratados mañana. Se trata de cambios muy simples pero nosotros somos minoría, necesitamos 129 presentes. Por eso hemos pedido a los bloques que están acá representados, en esta reunión, como el Frente Renovador, el Frente para la Victoria, y otros alineados con el peronismo, que nos ayuden. Si mañana no tenemos los votos vamos a seguir insistiendo”, agregó el legislador radical.

“No cuestionamos el reclamo gremial por mejoras salariales, lo que decimos es que no se puede elegir el camino de la violación de la ley constantemente. Tres instancias del Ministerio de Trabajo fueron violadas, todas las convocatorias al diálogo fueron violadas. Una sociedad no puede tolerar que se transite por fuera de la ley porque eso es jaquear el orden institucional, independientemente de que se quiera discutir el salario”, sostuvo además Negri.

El alcalde Mestre corrió el riesgo de perder ante el salvaje paro de la UTA pero logró ganar no sólo porque recibió el apoyo de Schiaretti al regreso de sus vacaciones, sino de la Nación -clave el viceintendente Felipe Lábaque, amigo del Presidente -, lo que le impidió quedar prisionero de la Gobernación.

Y pasó a la ofensiva: “Vamos a aprovechar las elecciones, si es que nos dan los tiempos, las PASO o las generales, para que se expresen los vecinos sobre el transporte como servicio esencial”.

En el capítulo decisivo del conflicto, él apareció flanqueado por el gobernador Juan Schiaretti y el ministro de Gobierno, Carlos Massei. Ya tenía el respaldo de los intendentes de la Mesa Provincia-Municipios. Y del ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, quien le anticipó que habrá una mejora en el caudal de subsidios al transporte en el interior del país.

Luego, en el Centro Cívico, Schiaretti anunció el envío del proyecto de regulación de los servicios públicos, idea que alguna vez naufragó por la fuerte oposición sindical.

Los servicios esenciales serán, además del transporte, la energía eléctrica, el agua y la salud. Y la Cámara de Diputados de la Nación hará lo mismo.
Fuente: urgente24.com

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