Miguel Lifschitz anunció que enviará a la Legislatura un proyecto de Ley para ampliar el endeudamiento

El Gobernador de Santa Fe saldrá a buscar 500 millones de dólares en los mercados internacionales que se destinarán a obras de infraestructura. “Los fondos estarán destinados a la reparación de rutas, caminos naturales, obras de defensa contra las inundaciones y desagües”, explicó el gobernador.

Mauricio Macri le pagó a los fondos buitres, así que Santa Fe ya tiene vía libre para colocar deuda pública en los mercados internacionales. Ayer, Miguel Lifschitz se mostró dispuesto a recorrer ese camino y anunció que enviará a la Legislatura un proyecto de ley para “ampliar el endeudamiento” de la provincia, después de los 2.000 millones de pesos que había solicitado en diciembre para “pasar el verano” y pagar sueldos públicos.
Según el gobernador, el “destino” de este segundo crédito será financiar “obras de infraestructura” por un monto que aún está en debate en la Casa Gris. A mediados de marzo, el ministro de Economía, Gonzalo Saglione, lo estimó entre “300 y 500 millones de dólares”; ayer, Lifschitz se inclinó por salir a buscar “500 millones”, pero luego el vicegobernador Carlos Fascendini propuso solicitar “más plata” porque ahora hay que pensar en la “reconstrucción” de la provincia tras la “emergencia hídrica” que dejó el 80 por ciento de la cuenca lechera bajo agua. “Los fondos estarán destinados a la reparación de rutas, caminos naturales, obras de defensa contra las inundaciones y desagües”, explicó el mandatario.

Lifschitz recordó que Saglione tiene casi listo un proyecto para buscar financiamiento en el exterior para “obras de infraestructura”. “Lo venimos trabajando desde hace tiempo y la idea es presentarlo en la Legislatura en los próximos días.

Queremos ampliar el límite de endeudamiento que ahora lo tenemos fijo en 2.200 millones de pesos y ha quedado totalmente desactualizado. Pretendemos ampliarlo a una cifra bastante mayor que estamos conversando con los distintos bloques”, explicó. “La idea es tener recursos para financiar obras públicas, fundamentalmente, rutas, obras contra inundaciones y desagües, todo lo que tenga que ver con mejorar las condiciones de vida de todas las poblaciones de la provincia”.

–¿Puede ser 500 millones de dólares?–, le preguntaron.

–Quinientos millones de dólares es una cifra que estamos trabajando, pero todavía no tenemos definido el monto, estamos tratando de cerrar los proyectos de obras y de acuerdo a eso precisar el monto -contestó Lifschitz.

Sin embargo, Fascendini pidió no quedarse corto con la búsqueda de fondos. “Esta iniciativa de un endeudamiento por 500 millones de dólares era con anterioridad a este fenómeno de las inundaciones”, dijo por LT10. “El objetivo era financiar un programa amplio de recuperación de infraestructura, que tiene que ver con canales, rutas, puentes, que se están haciendo con presupuesto propio, pero se pretendía reforzar estos proyectos. Eso era antes de este desastre hídrico. Por eso ya comenzamos a conversar (con los senadores del PJ), la posibilidad de ampliar ese margen para la recuperación del daño, que tiene que ver con los 100 mil kilómetros de caminos rurales que atienden los municipios y comunas y que ahora no van a poder recuperar si no tienen asistencia de la Nación o de la provincia -planteó Fascendini.

Ya el jueves último, el Senado aprobó un proyecto del jefe del bloque del Frente Progresista, Felipe Michlig que firmaron todos sus colegas del oficialismo y la oposición, para constituir un Fondo para obras de infraestructura. “Se le solicita a la Nación un adelanto del 10 por ciento de la deuda histórica que tiene con la provincia que se estima en 20.000 millones de pesos para aplicar a ese Fondo de Infraestructura”, dijo el vice.

“Necesitamos una respuesta rápida de las medidas que compromete la Nación porque a medida que pasa el tiempo la situación es más grave. Ya vinieron todos los funcionarios: los ministros, la vicepresidenta, el Presidente. Ahora lo que necesitamos es que se concreten las medidas”, advirtió.

–Se habla de pérdidas en el campo de 3.000 millones de dólares.

–No me animaría a dar cifras porque la evaluación es distinta, según la producción de la que hablemos. Recién vamos a saber el nivel de pérdidas cuando se pueda levantar lo que quede de la cosecha y se vea al rendimiento y la calidad de lo que se cosechó. Lo demás, son estimaciones en función de la enorme área que hoy está inundada, pero es difícil dar una precisión.

–¿La cifra es descabellada?

–No, no sería descabellada, a lo mejor se quedan corto. La verdad es que hoy no se puede evaluar con precisión -concluyó Fascendini.
Fuente: agenciafe.com

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