Moyano en problemas: el dueño toma OCA con la Gendarmería

Había anunciado que lo iba a hacer hace dos semanas. Pero finalmente, Patricio Farcuh -en los papeles, dueño de la empresa postal OCA- entró ayer con apoyo de la Gendarmería a la sede central de la empresa, de la cual había sido expulsado en noviembre por los hombres del camionero Hugo Moyano a raíz del desmanejo financiero.

Desde entonces, Farcuh no había podido ingresar a sus oficinas. Según detalla el diario Clarín, más de 100 gendarmes llegaron en varios camiones a las oficinas y Farcuh entró a la empresa.

El episodio comenzó a las 9 de la mañana. Desde esa hora y hasta entrada la tarde, toda la manzana donde está ubicada la empresa, en La Rioja al 300, en el barrio de Balvanera, permaneció rodeada por los gendarmes.

Por eso, a medida que pasaban las horas, en la esquina de La Rioja y Belgrano comenzaron a juntarse los empleados de OCA, sorprendidos por el despliegue.

“Este no es un problema gremial, es financiero”, intentaba consolar uno de ellos a una compañera que preguntaba si el lunes debía ir a trabajar “normalmente”. “Si, el lunes todos a trabajar como siempre”, se pasaban la consigna.

“Hacemos responsable al Ministerio de Seguridad y al Gobierno de lo que nos pueda pasar a los 7500 trabajadores directos de OCA y a los 5000 o 6000 tercerizados. El destino de nosotros depende de los que toman las decisiones de defender a un ladrón, que vació la empresa, con semejante despliegue”, aseguró en la puerta del edificio Fabio Salvatierra, delegado de OCA y hombre de Hugo Moyano.

Moyano se convirtió en el virtual dueño de la mayor empresa privada postal de la Argentina, luego de echar por la fuerza a Farcuh -muchos dicen que era su testaferro-, con el aval implícito del Gobierno.

En ese entonces, el líder del sindicato de Camioneros se comprometió a cancelar la deuda que la empresa tenía con la AFIP, que ya suma $ 3.200 millones, además de pagarle el sueldo a los empleados -afiliados a su gremio-, ya que Farcuh no llegaba a pagar ni el 70% de los salarios.

Pero Moyano no cumplió con su promesa, según plantearon en el Gobierno. El año pasado, la AFIP le hizo un plan de pagos a OCA, por $ 2.000 millones, que la empresa no cumplió. Y además, siguió sin pagar los impuestos corrientes, haciendo que la deuda llegue a $ 3.200 millones.
Fuente: nexofin.com

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