Otra década infame empezó el 14 de mayo

El 14 de mayo de 1989, hace 26 años, el hasta entonces gobernador de La Rioja, Carlos Saúl Menem, hijo de sirios inmigrantes, ganó las elecciones y se consagró presidente de la Argentina, inaugurando una década de neoliberalismo desembozado en contra de sus promesas electorales.Menem

De entrada, justificando su frase cínica “si hubieran sabido lo que iba a hacer, no me votaban”, que implicaba una traición a su programa, dirigida a los que creyeron en él confundiendo quizá con una reedición de Juan Facundo Quiroga, Menem introdujo una serie de reformas neoliberales: privatizó varias empresas estatales, canales televisivos de aire y las dos mayores empresas del país, Yacimientos Petrolíferos Fiscales y Gas del Estado, desreguló la economía; y estableció la libertad de precios.

Que aquella frase no fue casual lo demostró su política, dictada por los centros mundiales del poder económico que hay arrasan a Europa, y otra frase que se le atribuye en rueda de ministros. Si los chinos o los vietnamitas trabajan por un puñado de arroz, ¿porqué los argentinos no lo pueden hacer por un plato de polenta?

Su ministro de Economía, Domingo Cavallo, hizo votar ley de Convertibilidad cuya aplicación se prolongaría hasta la crisis argentina de fines de 2001 y comienzos de 2002. El Banco Central de la República Argentina estaba obligado a respaldar la moneda argentina con sus reservas en una relación de cambio en la que un dólar estadounidense equivalía a un peso convertible.

La estabilidad económica conseguida por esta vía fue virtual, ya que mientras se suponía que el país avanzaba se estaban rematando los recursos del país. Durante su gobierno la deuda externa pública se mantuvo en valores cercanos al 40 por ciento del PBI. En 1990 su valor era de 38,7 por ciento y en 1999, año en que finalizó su segundo mandato, era de 42,3 por ciento.

Se produjeron dos atentados terroristas de gran escala: el primero a la embajada de Israel, el 17 de marzo de 1992, y el segundo contra la Amia (Asociación Mutual Israelita Argentina), el 18 de julio de 1994, que provocaron 29 y 85 muertos respectivamente.

La alta popularidad de su gestión y el gran poder concentrado por el Partido Justicialista permitieron a Menem negociar con el líder de la oposición radical, Raúl Alfonsín, para firmar el Pacto de Olivos, en el que ambos acordaron, entre otros puntos, el llamado a una Convención para la reforma de la Constitución Nacional, en 1994, que permitió la reelección de Menem al año siguiente.

Segunda presidencia (1995-1999)
El 14 de mayo de 1995 se realizaron las elecciones presidenciales que obtuvieron el siguiente resultado:
1. Carlos Menem-Carlos Ruckauf (PJ): 8.687.319 votos, 49,94 por ciento
2. Octavio Bordón-Carlos “Chacho” Álvarez (Frepaso): 5.095.029 votos, 29,30 por ciento
3. Horacio Massaccesi-Antonio Hernández (UCR): 2.956.087 votos, 16,99 por ciento

En su segundo mandato, Menem mantuvo las políticas económicas de su primera etapa de gobierno. Esta vez, sin embargo, el comienzo de una recesión en el tercer trimestre de 1998 y nuevas acusaciones de corrupción tuvieron como consecuencia un descenso en su popularidad: luego de un nuevo intento de reforma constitucional —esta vez fallido—, Menem terminó su gobierno el 10 de diciembre de 1999 traspasándole el mando al presidente electo Fernando de la Rúa.

Fue el fin del menemismo, un diseño político para 100 años ilusorio que no se sostuvo y que tuvo su lápida con las palabras del presidente electo, Néstor Kircher, quien dijo que se había ido “como rata”.

El 23 de octubre de 2005 se presentó a elecciones para senador nacional por su provincia, logrando la banca correspondiente a la minoría. De esta forma volvió a ocupar un cargo público exactamente seis años después de dejar la presidencia.Fuente:aimdigital.com.ar

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