Pese a la ola polar, los refugios tuvieron plazas disponibles

La ola polar y las temperaturas bajo cero obligaron en las últimas noches a tener una mirada más atenta tanto sobre las personas en situación de calle. Igualmente, pese a lo extremo del clima, los dos refugios con los que cuenta la ciudad no se vieron saturados en las últimas jornadas y desde la Municipalidad estimaron que son unas 190 las personas que viven en la vía pública. Integrantes de organizaciones e incluso voces de la misma Secretaría de Desarrollo Social, indicaron que esta temporada hay “un mayor número de personas que permanecen en la calle buscando una subsistencia, incluso familias y mujeres con chicos, y que llegada la noche aún están allí”.

Los teléfonos de la Guardia Urbana Municipal (0800-444-0909) llegaron a saturarse en las últimas noches, aunque frente a eso, Jorgelina de la Torre, integrante de la Red Solidaria, señaló que “salvo que sea una situación de emergencia por hipotermia, más que llamar a la GUM hay que acercarse a la persona, preguntarle si tiene frío y si necesita algo, y en cualquier caso llevarle algo caliente”; e hizo hincapié en que “son muchas las personas que prefieren quedarse en su lugar en la calle y hay que respetar esa decisión, e intentar ayudarlas en ese lugar”.

Las organizaciones, como Rosario Solidaria, repartió ayer por la mañana desayunos a 35 personas en la terminal de ómnibus, a otra veintena en el centro y unos 14 en los galpones del bajo junto al río; y los ex Combatientes de Malvinas entregan cada noche unas 300 raciones de comida, junto también al Movimiento Solidario Rosario y el Movimiento de Acción Solidaria. Se trata de las ONGs que trabajan coordinadamente con los operadores de calle de la Secretaría de Desarrollo Social y agentes de la GUM en cada operativo de invierno.

Los refugios

Así y todo, los dos refugios disponibles en la ciudad tuvieron un aumento del número de concurrentes, pero nunca quedaron saturados. En el caso de las 40 plazas que funcionan en Abanderado Grandoli al 3400, que pertenecen a la Municipalidad, y que ofrecen asistencia, de 20 a 7, a varones de 18 a 60 años, explicaron que en las últimas noches el número osciló entre las 34 y las 35 camas ocupadas.

“Nunca nos vimos saturados, porque fundamentalmente pese al frío hay personas que prefieren mantener su lugar en la vía pública y allí mismo se los asiste”, explicaron desde la Secretaría de Desarrollo Social, y aclararon que “en el caso de que el número se desborde, hay mecanismos para buscar una alternativa para esas personas que requieran asistencia”.

Una situación similar de las últimas noches describió Jorgelina Calderón en el Refugio Sol de Noche, que funciona en el pasaje Marconi 2040 desde hace casi una década sostenido por voluntarios. “Tenemos una población estable de entre 50 y 55 personas que van rotando, pero no llegamos a estar colmados”, indicó la mujer, y señaló que de las 60 plazas disponibles 54 son para varones y 6 para mujeres.

Además, señaló que en el 60 por ciento de los casos se trata de una población que vive en situación de calle y que su presencia en el refugio se repite año tras año, aunque aclaró que “el 40 por ciento restante es una población que va fluctuando en cada temporada”.

Más jóvenes y en la calle

Si bien el número de personas que el municipio estima en situación de calle —es decir viviendo en la vía pública y sin un lugar donde ir— sigue estimándose en 190 casos, con diferentes miradas tanto organizaciones como los propios operadores de Desarrollo Social remarcaron “una mayor presencia de gente en la vía pública, incluso gente más joven y familias”.

Así lo planteó Calderón, del Refugio Sol de Noche, e indicó que “se notó en las recorridas que se hacen desde abril al inicio de la temporada”, y señaló que “lo sobresaliente era la presencia de muchas más mujeres, incluso con chicos en algunos casos, y en otras situaciones de familias”.

Desde Rosario Solidaria, De la Torre se refirió “a más gente viviendo de la calle, trabajando en la calle, buscando el mango, pidiendo y que deambula hasta altas horas de la noche, incluso a veces en búsqueda de un plato de comida; y eso es notorio en el último tiempo y también los casos de familias”.

Para los operadores de Desarrollo Social, se trata de “más gente deambulando hasta altas horas de la noche, incluso buscando ayuda y alimento” y si bien admitieron la presencia “de familias y mujeres”, dejaron en claro que, “ante la presencia de chicos el abordaje es diferente, se lo trata de resolver en forma inmediata para que lleguen a un lugar en caso de tenerlo, o bien se da la intervención a la Dirección de Niñez de la provincia”.
Fuente: lacapital.com.ar

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