Quién es Wilfredo Scarpello, el amigo de Angelici que detonó la relación entre Macri y Carrió

El fin de semana, Cambiemos se convirtió en un verdadero infierno luego que Lilita Carrió amenazara con romper la alianza oficialista a través de un mensaje directo al presidente Mauricio Macri:

“Siempre dije: el presidente está entre la línea de Angelici y la línea Carrió y va a tener que elegir. Tiene tiempo para elegir, pero sabe que o elige o cae” disparó la líder de la Coalición Cívica en Corrientes durante la presentación del libro de su amiga Mariana Zuvic.

Las diferencias entre Carrió y “El Tano” Angelici cuentan con un frondoso historial de tensiones y treguas que obligaron al mismo Macri a intervenir en varias oportunidades. Sin embargo, hubo un último hecho que Lilita no pudo (o no quiso) dejar pasar: el desplazamiento de altos directivos de la AFIP que contaban con la protección de la líder de la Coalición Cívica.

Los cinco jefes de la DGI apartados estaban investigando a Ángelo Calcaterra por supuesto pagos de sobornos en el soterramiento del tren Sarmiento y por la aparición de su nombre en los Cuadernos de la Corrupción.

Pero además de haber corrido a los hombres de Lilita, que la diputada leyó como una clara maniobra para garantizar impunidad, uno de los posibles reemplazantes para ocupar una silla en la dirección de la DGI es el cuestionado rosarino, Wilfredo Scarpello.

Scarpello es abogado tributarista y está procesado por la justicia federal acusado de lavado de dinero proveniente del narcotráfico como integrante de la banda que lideraba Mario Roberto Segovia, el “Rey de la Efedrina”, quien montó un complejo andamiaje legal y contable para legalizar el dinero negro.

Desde el tercer piso de la coqueta galería céntrica Victoria Mall, Wilfredo “Willy” Scarpello organizaba la ingeniería financiera de la banda que, entre otras maniobras, compraba inmuebles para Segovia a través de testaferros.

En noviembre de 2008, el estudio jurídico de Scarpello fue allanado por la Brigada de Drogas Ilícitas bajo orden del juzgado federal de Zárate-Campana. El hecho causó conmoción en el fuero local y su padre, quien montó el prestigioso bufete, publicó una solicitada en el diario La Capital desligándose de las actividades de su hijo.

Ya en esa época, Scarpello tuvo importes contactos en la AFIP. De hecho, Ricardo Echegaray nombró a Roberto Guerini, contador y socio de Scarpello también detenido en la causa Segovia, para que ocupe la estratégica oficina recaudadora de Orán, Salta.

“Tributario es un nicho copado por tres o cuatro estudios que tienen contactos con funcionarios de AFIP. Si viene alguien con quilombos tributarios estos lo solucionan por atrás” describió el circuito clandestino un abogado rosarino en diálogo con LPO.

“Este flaco hizo fortuna de esta manera. Pensábamos que tenía la matrícula inhabilitada pero ahora nos desayunamos que sigue en carrera, hace poco apareció de nuevo en Tribunales” concluyó la fuente que pidió reserva de su nombre.

Vínculos con Rosario Central

Willy Scarpello participó activamente de la vida política de Rosario Central, época en la que tejió amistad con Daniel Angelici. Junto a Gonzalo Estévez cambian el esquema financiero del club rosarino.

Durante los últimos meses de la gestión del escribano Víctor Vesco, quien termina renunciando en 2001 con Central sumergido en una profunda crisis, su tesorero, Jorge Chumpi Sauan y Wilfredo Scarpello inauguran una nueva modalidad que iba a profundizar el drama del club rosarino.

Mientras Vesco solía acudir por ayuda financiera a bancos y empresarios de la ciudad vinculados históricamente con la institución, Scarpello consigue efectivo de las mesas de dinero y empieza a manejar el pase de varios jugadores de Primera División.

Además, inauguran la modalidad de venta de jugadores “por porción”, una especie de bonos accionarios que el abogado entregaba a particulares donde les prometía un tanto por ciento del pase de tal jugador en contraprestación de dinero cash.

Una gigantesca y poco transparente bola de nieve financiera que estalló con la venta escandalosa de César “Chelito” Delgado al Cruz Azul de Méjico. Estas maniobras llevaron al Canalla a tener que presentar convocatoria y tiempo después, terminar en la B.

Cuando asume la presidencia del club el ex intendente radical Horacio Usandizaga, se traza como primer objetivo el saneamiento financiero del club. Con ese objetivo, “El Vasco” termina pagándole a Wilfredo Scarpello más de un millón de dólares para cancelar la deuda que el mismo Scarpello había generado con la venta “por porción” de jugadores. Algunos “bonos” habían quedado en su poder.
Fuente: lapoliticaonline.com

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