Rafaela perdió más de $ 600 millones solo en la construcción

Con el costo del metro cuadrado ubicado entre 18 y 20 mil pesos, el monto del impacto en la actividad económica supera largamente los 600 millones de pesos. Si se le agrega una disminución de más del 40% en las superficies ejecutadas en ampliaciones de viviendas, hay que sumar otros 250 millones de pesos al déficit que se anota en la economía real de Rafaela.
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Aunque uno de los sectores donde la actividad económica habría sufrido menos el efecto de la desaceleración -aunque muchos analistas hablan de una abierta recesión- es el de la construcción, los datos de la actividad privada en Rafaela contradicen la tendencia nacional. En lo relacionado con construcciones nuevas, en la Municipalidad durante el año 2015 se gestionaron permisos de construcción de viviendas por un total de 72.019 metros cuadrados, cifra que cayó a 54.218 metros cuadrados en 2016. Sin embargo, en los 16 meses que van desde enero de 2017 a abril de 2018 incluido, la cantidad de permisos gestionados se derrumbó a apenas 40.273 metros cuadrados.

Calculando el costo de la construcción en aproximadamente unos 20 mil pesos por metro cuadrado, y considerando que la caída estuvo en el orden de los 32 mil metros cuadrados (aunque la cifra sería mayor si se consideraran solo los 12 meses de 2017), significa que entre ambos períodos la industria de la construcción dejó de mover el equivalente a unos 640 millones de pesos. El desplome perjudica a todos los renglones de la “madre” de industrias: desde los salarios perdidos por menos horas/hombre de trabajo, hasta la disminución en los pagos de impuestos, en las ventas de los comercios del rubro, en el transporte de materiales de construcción y lo que no se mide en dinero, en la imposibilidad de muchas familias de llegar al sueño de la casa propia.

Los números son contundentes. En el año 2014, la Municipalidad otorgó un total de 434 permisos de construcción, trámite dirigido a autorizar la construcción de 690 viviendas, tanto de casas comunes como de conjuntos de departamentos, fueran estos últimos con o sin locales comerciales anexos. Los permisos incluían la autorización para construir 2.167 viviendas, por un total de 66.125 metros cuadrados solo para viviendas y bloques de departamentos. ¿Cómo se explica el caso de los permisos de construcción menores que el número de viviendas? En ese año hubo 364 permisos gestionados para univiviendas, y 70 permisos para complejos multiviviendas, con un total de 226 departamentos destinados a hogares familiares.

En 2015 el número creció a 809 permisos para univiviendas o multiviviviendas, aunque con un número proporcional menor de habitaciones: 2.113. El número de metros cuadrados habilitados para la construcción de viviendas fue de 72.019. Luego del cambio de gobierno, la devaluación y la modificación en las reglas de juego de los créditos Pro.Cre.Ar, se produjo una primera disminución importante: los permisos para construcción de viviendas cayeron a 598. También se modificó la calificación de los proyectos habitacionales. En 2015 se autorizaron 388 construcciones de univiviendas, contra 345 en el año siguiente. Pero mientras en 2015 se ejecutaron 421 departamentos, en 2016 fueron apenas 253, lo que explica la caída de autorizaciones totales e 809 a 598.

Sin embargo, el derrumbe es mucho más significativo en el último período de los datos oficiales a los que accedió CASTELLANOS, que comprende los 12 meses de 2017 más los 4 primeros meses de 2018. En ese período, se gestionaron un total de 296 permisos para casas y departamentos, contra 399 del 2016; 457 del 2015 y 434 del 2014. Sin embargo, en los últimos 16 meses analizados, el número de viviendas construidas fue de solo 244, contra un número de departamentos construidos también en caída libre respecto al año anterior: 218.

Sin embargo, los datos más impactantes surgen de los metros cuadrados “caídos” entre los últimos períodos. En 2014 se construyeron, siempre hablando de viviendas, 66.125 metros cuadrados; en 2015 fueron 72.019; en 2016 cayeron a 54.218 metros cuadrados y en 2017/abril 2018 el derrumbe alcanzó a 40.273 metros cuadrados. La diferencia entre el pico de 2015 y los metros cuadrados construidos para vivienda en los 16 meses de 2017 a abril de 2018 es de unos 32 mil metros cuadrados. A 20 mil pesos por metro cuadrado de costo a valores actuales, son 640 millones de pesos menos que circulan en la economía local que mueve la industria de la construcción.

El derrumbe es aún más perceptible si se consideran los números oficiales relacionados con permisos para ampliaciones de viviendas y locales comerciales. En 2014 se ejecutaron 1.411 nuevas habitaciones, avaladas por 561 permisos, con un total de 30.459 metros cuadrados para agrandar viviendas y departamentos. La superficie se amplió a 32.540 m2 en 2015; y cayó a 21.539 m2 en 2016. En los 16 meses que comprende el último período en análisis, hasta 2018, solo se pidieron autorizaciones para 19.014 m2, más del 40% menos que en 2015. En términos monetarios, son otros 12.500 m2 menos de superficie (en este caso solo en ampliaciones de vivienda), equivalentes a una inversión de 250 millones de pesos menos que dejan de circular en la economía local.
Fuente: agenciaderf.com

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