Scioli, el candidato que “vende” ser distinto al ritmo de “Si, Cristina”

La campaña de Daniel Scioli estuvo signada por las especulaciones acerca de su independencia de liderazgo en relación con la jefa del espacio político que lo impulsa, la presidenta saliente Cristina Kirchner. Scioli Cris

Todo ello en el marco de un debate mayor acerca de la continuidad del modelo con el que hace más de diez años el kirchnerismo conduce el país. Pero los gestos con los que apuntó a confirmar dicha autonomía en todo caso han robustecido todavía más las dudas que pesan sobre su posible mandato como un gobierno de transición. El propio Scioli, ha dicho en cada ocasión que él será quien gobierne, pero todos creen que no desobedecerá la consigna K.

En los tramos finales de la carrera presidencial, se ha puesto claramente de manifiesto además, que el actual gobernador de Buenos Aires nunca fue una primera opción para el kirchnerismo, teniendo que asisitir el electorado a una serie de cruces, pases de factura y chicanas dados en el marco de los actos de campaña y las declaraciones a los medios por parte de dirigentes y funcionarios, que de ese modo han puesto en evidencia la puja intestina por el poder entre distintos sectores del kirchnerismo, e inclusive entre la propia presidenta y el candidato. De modo tal que mientras los candidatos de la oposición tenían mayormente como destinatarios de su discurso al pueblo en general, Scioli ha tenido que invertir notablemente parte de sus energías en salir a contestar a referentes de su propio partido político, que niegan o ponen en duda su posibilidad y capacidad de liderazgo; acusándolos de subestimarlo políticamente.

La toma de distancia con los sectores más adeptos a la presidenta, aunque no hay que olvidar que su vicepresidente, Carlos Zannini parece estar ahí para recordarle que el lugar de presidente no es de él, la elección de funcionarios de su confianza, y el anuncio de medidas y políticas de fondo que contradicen al modelo K, genera opiniones divididas acerca de su posible gobernabilidad y plantea el arribo a un escenario de lucha por el poder post-kirchnerista, en el que el aspirante a la Casa Rosada por el FPV ha declarado que quiere ser también el jefe del peronismo. Para algunos, ello no implicaría, ruptura alguna con Cristina Kirchner pero sí el límite que Scioli impondrá si logra ganar las elecciones presidenciales. Ahí estará el primer eje de disputa entre el kirchnerismo y el sciolismo, afirman.

Finalmente, el sector que responde a Scioli tiene además ya el apoyo de la estructura tradicional del PJ, que hoy está representada por los gobernadores que ha sumado a su virtual gabinete, encabezado entre otros por el salteño Juan Manuel Urtubey, quien desde un comienzo ha sido el encargado de blanquear dicho respaldo, afirmando con reiteración a lo largo de la contienda,que: “El proyecto ahora es Daniel”.

Quizás el pueblo argentino lo acompaña y es electo presidente se terminé el “Si Cristina”, pero también hay que resaltar que esto no se termina despegándose de la presidenta porque hay un esquema de poder relacionado al kirchnerismo que ya es nefasto y que si en verdad vienen tiempo de paz, dialogo y transparencia, gente como los gobernadores Urribarri, Gioja, Insfran, entre otros, no pueden estar al lado de Scioli.

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