Tras dar de baja la reforma laboral, Triaca se mostró con Moyano

Hugo Moyano logró mostrarse con una figura importante del Gobierno, tras las dudas que habían surgido en torno a la posibilidad de que la Rosada le vacíe el acto de inauguración de un sanatorio. El triunfo del camionero parece doble ya que este martes se supo que el oficialismo “posterga” el tratamiento de la reforma laboral.

El jefe del gremio de Camioneros inauguró el Sanatorio Antártida, en Caballito, junto al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, en un acto al que había invitado a Mauricio Macri y Rodríguez Larreta, ausentes con aviso.

La ausencia de Macri era esperada ya que está de vacaciones, pero en las últimas horas se especuló fuerte con que ni siquiera asistiría Triaca y que el Gobierno sólo enviaría un funcionario de tercera línea.

La Rosada ya había dado muestras de distensión con el camionero la semana pasada cuando por pedido de Macri se prorrogó la licencia para operar a OCA, el correo que el camionero maneja en las sombras. Eso disparó versiones de un acuerdo por la reforma laboral, aunque ese proyecto parece haber sido dado de baja, al menos momentáneamente.

El Gobierno avisó que la reforma no será incluida entre los proyectos de ley a tratar en las sesiones extraordinarias, con el argumento de la falta de acuerdo dentro de la CGT y el peronismo, y para evitar que se repitan conflictos en las calles, como los sucedidos durante el tratamiento de la reforma laboral.

Se trata de una derrota fuerte del Gobierno, que había aceptado a disgusto no debatirla en diciembre cuando el jefe de los senadores peronistas, Miguel Pichetto, se plantó y avisó que no habilitaría el tratamiento hasta no tener aceptación unánime de la CGT (que en principio había acordado el texto tras eliminar algunos puntos controvertidos). Pero en la Rosada no se echaron atrás y hasta ayer mismo Rogelio Frigerio pidió la aprobación del texto.

Justamente el planteo que frenó la reforma laboral fue el de Pablo Moyano, que se unió al kirchnerismo para rechazar el proyecto y hasta sugirió la existencia de una “banelco” para comprar a legisladores. Pero después de que “Bebote” Álvarez lo involucró en las negocios de la barra de Independiente y de la concesión a OCA, el hijo del camionero se llamó a silencio.

En el medio de eso, la Justicia siguió avanzando muy fuerte contra algunos sindicalistas, como el caso de la detención de Marcelo Balcedo, mientras que el Gobierno alimentó las denuncias contra otros como Víctor Santa María, quien denunció que detrás de la difusión de un informe de la UIF estaba el intento de avanzar con la reforma.

La duda que circula por estas horas es qué cambio para el Gobierno, que de un día para el otro bajó la reforma (la supuesta “postergación” hasta que exista acuerdo, no es otro cosa que cajonearla) y fue a mostrarse con Moyano, hasta ayer el opositor número uno al texto.
Fuente: lapoliticaonline.com

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