Turquía no es país seguro. Paremos las devoluciones de personas refugiadas desde la UE

El 18 de marzo la Unión Europea firmó un siniestro pacto con Turquía. Según este acuerdo, “todos los migrantes irregulares que lleguen a Grecia desde Turquía a partir del 20 marzo, serán devueltos a Turquía”. A cambio de hasta 6.000 millones de euros, así como de concesiones políticas de la UE, Turquía accedió a aceptar de nuevo a todos los “migrantes irregulares” que llegasen a las islas griegas después del 20 de marzo.

Se trata de un acuerdo no solo ilegal, sino también inadmisible. Un golpe histórico al derecho de asilo basado en una idea ficticia, que Turquía sea un país seguro para las personas necesitadas de protección internacional y porque condiciona el reasentamiento de personas desde Turquía a que otras personas sigan jugándose la vida tratando de alcanzar las costas griegas.

Desde la firma de acuerdo han sido varias las ocasiones en las que se ha demostrado cómo Turquía ha devuelto a solicitantes de asilo a lugares como Siria, Irak o Afganistán. A las 11:40 de la noche del viernes 18 de marzo, pocas horas después de que los líderes de la UE y de Turquía firmasen el acuerdo, Amnistía Internacional recibió una llamada llena de pánico de un solicitante de asilo afgano. Dijo que estaba en un avión en Estambul. Una hora después volvió a llamar, durante la escala del vuelo en Ankara. Dijo que lo devolvían a Kabul, junto con alrededor de otros 30 hombres, mujeres y menores afganos, después de que les denegaran su petición de solicitar asilo en Turquía.

No queremos volver porque estamos en peligro en Afganistán. Si volvemos los talibanes nos matarán

Además, el sistema de asilo de Turquía se enfrenta a múltiples dificultades para hacer frente a más de tres millones de solicitantes de asilo y refugiados. Como consecuencia, los solicitantes de asilo pueden esperar años a que se estudien sus casos, tiempo durante el cual reciben poca o ninguna ayuda.

Turquía es responsable de los abusos que se comenten en su país a los derechos de las personas refugiadas, pero en su constante esfuerzo de impedir las llegadas a Europa, la UE está tergiversando lo que realmente ocurre. La UE no puede actuar como si Turquía fuera un país seguro para los refugiados; debe compartir, y no trasladar su responsabilidad. Y debería empezar por poner en marcha un programa de reasentamiento para los refugiados que se encuentran actualmente en suelo turco.
Fuente: amnesty.org

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