Un mono amenazado de extinción reaparece en Rio de Janeiro tras un siglo ausente

Un ejemplar del tamarino león dorado, una de las especies de mono más amenazadas de extinción en el mundo y entre las más emblemáticas de Brasil, fue avistado este año en un parque del área metropolitana de Río de Janeiro tras un siglo de ausencia, informaron hoy fuentes oficiales. El ejemplar de esta especie de mono, también llamado como tití leoncito y que en Brasil se le conoce como “Mico-leão-dourado” (Mono león dorado) por el color rojo y dorado de su pelo, fue visto en una reserva de investigaciones de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) en Río de Janeiro.

El mono fue fotografiado en la Estación Biológica de Fiocruz por los biólogos responsables del inventario de fauna en esta reserva científica, ubicada dentro del Parque Estatal de Pedra Branca, considerado como el mayor bosque urbano de América y ubicado en la zona oeste de Río de Janeiro.

En él se encuentran cerca de 50 kilómetros cuadrados de bosques bien preservados. “El próximo paso es descubrir el origen del animal: si es un sobreviviente de una población local o si fue traído de otra región y liberado en el parque”, agrega el comunicado de Fiocruz.

El tamarino león dorado es una especie endémica y exclusiva del Bosque Atlántico, el ecosistema que bordeaba todo el litoral Atlántico brasileño y del que quedan pocas reservas, y su población estaba prácticamente reducida al estado de Río de Janeiro.

El mono es tan emblemático que su figura está estampada en el billete de 20 reales, la moneda brasileña, y fue uno de los candidatos a ser la mascota de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

El tamarino león dorado fue descrito por los primeros naturistas europeos que visitaron el estado de Río de Janeiro en el siglo XVI y los registros indican que era común encontrarlo en todo el litoral del estado de Río de Janeiro hasta el siglo XIX.

Pero la especie se fue extinguiendo gradualmente y dejó de ser vista en la ciudad de Río de Janeiro y sus alrededores hace 100 años. En la década de 1960, cuando tan sólo había registro de 200 ejemplares, Brasil inició varias campañas para intentar salvarlo de la extinción, que fueron unificadas en 1992 por la Associaçao Mico Leao Dourado. Esta organización no gubernamental, que creó una reserva para intentar salvarlo, calcula que actualmente hay unos 3.200 ejemplares del mono en algunos municipios del interior del estado de Río de Janeiro, principalmente en Poço das Antas.
Fuente: 20minutos.es

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