Una historia de espías, encubrimiento y política macrista

Ayer nomás, el Tribunal Oral Federal (TOF) 2 dispuso apartar al abogado designado por el Gobierno nacional, José Console, a efectos de participar del juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA ya que, según se confirmó, desempeña un cargo en el Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires lo cual “resulta incompatible” con aquel que ostenta en el órgano encargado de designar y destituir jueces.

Detrás de lo ocurrido existe una truculenta historia, donde aparece la política, la justicia e incluso la pata del espionaje vernáculo. Se trata de una trama que puede llegar incluso a “implosionar” al espacio Cambiemos.

Si hubiera que buscar un comienzo al culebrón, podría ser el 6 de febrero pasado, día en el que Elisa Carrió acusó a Germán Garavano y a Daniel Angelici de manipular la causa que investiga el encubrimiento del atentado a la AMIA para “zafar” a los exfiscales Eamon Mullen y José Barbaccia. Ambos, según se comprobó en el juicio de marras, desviaron la indagación de la denominada “pista siria”, que permitiría esclarecer lo ocurrido en la mutual judía.

La jugada fue tan suspicaz como sorpresiva: un día antes de que se dieran a conocer los alegatos, el ministro de Justicia designó al abogado Console, quien pidió la absolución de los acusados por sus vínculos de amistad con “funcionarios del ministerio de Garavano”, según la propia Carrió.

Amén de lo escandaloso del señalamiento de la líder de Coalición Cívica, Console, como se dijo, fue cuestionado por haber sido designado en 2017 en el Consejo de la Magistratura de la Ciudad. Ello quedó refrendado este jueves y por ello fue separado por el TOF 2 del expediente conocido como “AMIA II”.

En el medio hubo presiones del propio Garavano para que el Consejo de la Magistratura porteño evitara responder a los requerimientos del mismo tribunal, que buscaba confirmar la versión de que Console tenía un cargo allí. En esa dependencia, dicho sea de paso, pisa fuerte Daniel Angelici, uno de los operadores judiciales del propio Mauricio Macri.

Angelici a su vez ostenta una fuerte llegada al titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, donde supo reportar la esposa de Barbaccia, Silvina Rivarola O’Connor. Lo hizo como funcionaria orgánica del “Departamento Exterior” cuando era el nombre de esa dependencia era aún SIDE (Secretaría de Inteligencia del Estado).

Teniendo en cuenta que gran parte del desvío de la investigación del atentado a la AMIA provino de ese mismo organismo de espionaje, bien puede decirse que “todo cierra”.

“Todo lo ocurrido demuestra las presiones y los intereses creados para encubrir a los encubridores”, dijeron a quien escribe estas líneas desde la Unidad Especial de Investigación del Atentado a la AMIA que comanda Mario Cimadevilla, hoy enfrentado con Garavano.

-Bueno, finalmente les dieron la razón y apartaron a Console, luego de la respuesta del Consejo de la Magistratura…

-El tema es que el Consejo tardó 10 días y contestó con evasivas: “podría”, “sería”. Incluso no dio por respondida la pregunta sobre si Console se desempeñaba allí. Seguramente debido a presiones por conocidos que tiene en la Ciudad de Buenos Aires.

-¿Qué ocurrirá ahora que Console fue separado?

-El TOF 2, ante esa evidencia, decretará que el alegato presentado por el Estado nacional sea nulo.

La palabra del denunciante

Carlos Alberto Telleldín cobró celebridad por haber sido acusado de ser el entregador del supuesto coche bomba que se utilizó en el atentado a la AMIA.

Luego se supo que el entonces juez de la causa, Juan José Galeano, le pagó 400 mil dólares para declarar falsamente contra policías bonaerenses. Fue en 1996.

Los años pasaron, Telleldín estuvo preso y se recibió de abogado. Como sea, esta misma semana, denunció a Garavano por “encubrimiento, peculado e incumplimiento de los deberes de funcionario público”. La causa recayó en el juzgado federal N° 9, a cargo del juez Luis Rodríguez y la instrucción la lleva a cabo el fiscal Carlos Rívolo.

“Hay olor, no a encubrimiento, sino a complot”, dijo el hombre a este cronista

-¿Por qué en su denuncia habla de “peculado”?

-Porque Garavano usó a un abogado que le paga el Estado para beneficiar a un amigo. De hecho, nosotros filtramos la información de Barbaccia antes de que explotara todo.

-¿Y qué ocurrirá con la denuncia ahora que apartaron a Console?

-Me llamaron, me dijeron que gané y me pidieron que no ratifique mi denuncia, pero lo voy a hacer, el 28 tengo que ratificar, pero lo haré el 29 porque estoy de viaje ese día.

-De todos modos, no creo que todo lo que está ocurriendo sea producto de una amistad de Garavano…

-No, hay un interés de EEUU, que pidió no solo por Mullen y Barbaccia, sino por el exjuez Galeano también. Entonces, ¿qué hizo el Ministerio de Justicia para “ayudarnos”? Nada. Sí ayudan a Menem, a Galeano. Arruinaron toda la causa principal.

-¿Por qué no se dice nada sobre Rubén Beraja, extitular de la DAIA?

-Beraja no tiene ningún elemento que lo comprometa, te lo digo como abogado. Los fiscales, sí, hay mucha prueba contra ellos.

-¿Qué opina de la “pista iraní”, respecto de su eventual autoría del atentado a la AMIA?

-De la pista iraní no hay nada, todo surgió de un informe pedorro que trajo en su momento Toma (Miguel Ángel, extitular de la AFI).
Fuente: periodicotribuna.com.ar

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