Vestidos para el fuego

A fines del año pasado, la empresa RASA, que produce trajes para bomberos y para la industria del petróleo en la Argentina, se contactó con la Dirección de Vinculación Tecnológica (DVT) del CONICET con el objetivo de buscar alternativas para mejorar las propiedades de los trajes y disminuir su costo, que actualmente supera ampliamente los 10.000 pesos. El resultado fue una línea de investigación conjunta para la utilización de nuevos materiales y compuestos nanotecnológicos.

Los tradicionales trajes de bombero están formados por tres capas de diferentes telas: una capa exterior de kevlar que ofrece resistencia mecánica ante rasgaduras, una intermedia de tres telas para protección contra el calor y una interna de fibras naturales para darle comodidad a los movimientos. Pese a esto, el conjunto hace que los trajes sean pesados y rígidos. El equipo que debe usar un bombero pesa entre 15 y 30 kilos, le permite poca libertad de movimiento y mantiene su cuerpo a una temperatura constante de 45 grados –pero que puede llegar hasta los 60 grados– lo que hace muy pesado el trabajo.

Además, los trajes deben ser descontaminados posteriormente a cada trabajo, ya que pueden quedar impregnados de hidrocarburos o fenoles cancerígenos, que se activan con la exposición al calor. Desde 2012, la Organización Internacional de Lucha Contra el Cáncer (IARC) incluye a los bomberos entre los grupos de riesgo debido a la peligrosidad de su tarea.

La DVT encontró en los investigadores Manuela Kim y Eugenio Otal, de la Unidad de Investigación y Desarrollo estratégico para la Defensa (UNIDEF, CONICET- CITEDEF), el vehículo para este desarrollo en conjunto. “Nuestra idea es, a través de la nanotecnología, generar telas inteligentes que sean autolimpiantes, que mejoren la resistencia mecánica, que generalmente es muy pobre, y que den aislamiento térmico y aumenten el confort del bombero”, le dijo a TSS la doctora en Química Manuela Kim. El proyecto apunta a combinar fibras naturales (vegetales y animales) y semi-sintéticas con nanomateriales. “Queremos utilizar fibras que normalmente se utilizan en indumentaria, como algodón, lana o viscosa, que se fabrican en nuestro país, como un aporte a esta industria que enfrenta vaivenes económicos”, agregó Kim.

El proyecto cuenta con apoyo y financiamiento de la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN) y ya se están realizando los primeros ensayos de modificación de materiales. Además, a través del convenio entre el CONICET y RASA, la empresa se comprometió a financiar parte del desarrollo.

“Los nanomateriales que queremos usar son de fácil acceso –explicó Kim–. No deben ser caros porque eso aumentaría mucho el costo del material, por lo que estamos haciendo ensayos con materiales que se utilizan en diferentes industrias pero no tanto en textiles. Estamos ensayando con dióxido de titanio, con óxido de zinc y la idea es avanzar hacia aerogeles y otros materiales un poco más avanzados, que nos permitirían mejorar las propiedades de las telas”.

La investigación comprende dos abordajes diferentes: ensayos sobre fibras que se usan para tejer las telas y ensayos sobre impregnación de telas ya tejidas. El primero permitiría hacer diferentes mezclas entre fibras para tener una tela compuesta que sume beneficios sin aumentar el peso del traje. La ventaja del segundo es que, al aplicarse las nanopartículas sobre las telas ya tejidas, se puede acelerar el proceso productivo y llegar a obtener resultados de manera más rápida.

En enero de este año, representantes de la Junta de Bomberos de Chile vinieron a la Argentina para reunirse con los investigadores y representantes de RASA para informarse sobre el desarrollo del proyecto. Su mayor interés estaba puesto en la posibilidad que ofrecen las nanopartículas para descontaminar los trajes a través de la exposición a luz solar. La posibilidad de mejorar este proceso es fundamental, dadas las complicaciones que tienen los trajes tradicionales para ser descontaminados y los peligros para la salud que conlleva no eliminar correctamente los tóxicos presentes en la indumentaria de quienes luchan contra el fuego.
Fuente: agenciatass.com.ar

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